Galán pesa 80 gramos y tiene una forma distinta de armarse: una tapa con doble baño de chocolate, la otra no. Eso cambia todo.

Es el peso y cómo está hecho lo que lo vuelve un alfajor distinto.

La mordida es más interesante, el dulce de leche se siente mejor y la experiencia se disfruta de principio a fin.

Un alfajor distinto, en chocolate negro y chocolate blanco.

Dos formas de disfrutar lo mismo: mucho dulce de leche, una textura unica y un tamaño que se hace notar.

Vos elegís.